Receta de pizza con gambas y espárragos frescos

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Ingredientes para 1 pizza:
  • 100 gramos. por masa con levadura
  • 2 tomates maduros en salsa o tomates pelados o puré de tomate
  • media mozzarella
  • 6 langostinos medianos
  • 30 g. de espárragos
  • unas hojas tiernas de albahaca
  • aceite de oliva virgen extra
  • origan
  • sal
  • pimienta

Preparación:

La pizza de gambas y espárragos frescos es un plato elegante que seguro satisfará los paladares más exigentes. Perfecta para una cena informal con amigos o para una velada relajada en familia, esta pizza casera conquistará a todos los comensales por su bondad e intenso sabor.

Para preparar esta pizza, es importante seguir cuidadosamente cada paso, desde esparcir la masa con levadura hasta colocar los ingredientes. El mimo y la atención que se pone en cada etapa de la elaboración son fundamentales para garantizar un resultado perfecto de la pizza.

Para conseguir una pizza perfecta con gambas y espárragos frescos, hay que cuidar el masa con levadura. Puede seguir las instrucciones proporcionadas por este enlace o, si lo prefiere, compre pasta preparada en una panadería o supermercado. Una vez obtenida la masa, estirarla sobre una hoja de papel de horno enharinada y colocarla en una bandeja de horno. Estirar con la ayuda de un rodillo o con las manos, con cuidado de no romper la masa. Antes de empezar a preparar los demás ingredientes, dejar reposar la masa unos minutos, para que se relaje y recupere algo de levadura. De esta forma, tu pizza quedará más suave y ligera al paladar.

Para preparar la pizza de gambas y espárragos, primero blanquea las puntas de los espárragos en agua hirviendo con sal durante aproximadamente 1 minuto, luego déjalos enfriar y córtalos en trozos largos. Limpiar las gambas de patas y antenas y reservar.

Distribuya uniformemente los tomates pelados o los tomates frescos pelados, cortados muy finamente, sobre la base de pizza. A continuación, añadir la mozzarella picada y los trozos de espárragos y gambas.

Sazonar con orégano, sal y pimienta al gusto, y hornear en horno precalentado a 220 grados por unos 22 minutos, o hasta que la pizza esté dorada y crocante.

Una vez que la pizza esté cocida, retire la sartén del horno y déjela reposar durante unos minutos para permitir que los sabores de los ingredientes se absorban. Sirva caliente y disfrútelo con una copa de vino blanco fresco y fragante como un fragante y afrutado Vermentino de Cerdeña, o con un Chardonnay del Véneto con un bouquet aromático y vivo.

¡Disfrute de su comida!

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